lunes, mayo 17, 2010

“Practica de las Seis en la Mañana”



La calma secreta y centelleante

Del crepúsculo matutino

Me permite respirar.


Soy una entidad negra

Con los faros llameantes.

Estoy preparada, delante de las horas, lista.

El tiempo está dormido y el reloj se detiene.


Con el bajo latiendo del bafle del coche

Mi corazón del picaflor se posa

Por la primera vez en demasiado tiempo.


Aunque el mundo duerme

Nos hemos levantado

En las horas bellas y violetas

Que sienten como el algodón

Y que huelen como el pan.


En casa, mis amigas están allí

Como muchas osas dormidas,

Muy calentitas en las sudaderas negras.

Las otras se sientan en el banco

Como pájaros que tienen frío, altas y delgadas,

Rígidas en una alambrada.


¡Vamos!

Nos levantamos y caminamos por la fría

Oscuridad, mientras la neblina

Enrolla alrededor el muelle

Y por el río abajo.



Abierta a la negrura,

La cabeza en el bote,

La luna en el cielo.

Todas listas, ¡Remen!


Hicimos ejercicios de calentamiento

Y el sol está saliendo,

Una lenta inundación

Mandarina en el cielo.


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